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La población no apoya la posición del PRD frente a Barrick Pueblo Viejo

Fecha: 27-05-2010

¿Por qué han fallado las marchas y protestas que se realizaron contra el proyecto minero de Pueblo Viejo?

La propuesta del PRD de revisar el contrato entre el Gobierno dominicano y la compañía Barrick Pueblo Viejo “no tiene soporte social ya que la población no lo apoya, como lo demuestran las fallidas marchas y protestas que se han realizado contra el proyecto”.

Esas fueron las palabras de Luis Rafael Pellerano, Presidente de la Cámara Minero-Petrolera Dominicana, para quien no hay ninguna otra empresa ni contrato en República Dominicana que sea tan rentable para el Estado desde el punto de vista del total de los ingresos fiscales y de la solución que aportará a la contaminación medioambiental histórica existente.

La Cámara Minero-Petrolera recordó que el contrato entre el Gobierno dominicano y Barrick Pueblo Viejo lleva un largo camino recorrido. Fue estudiado durante dos años por las autoridades nacionales y por expertos internacionales como la compañía del Gobierno de Francia, Buró de Investigación Geológica y Minera (BRGM), y el Banco Interamericano de Desarrollo. Además, se aprobó por mayoría pluripartidista en el Congreso Nacional después de haberse discutido por 6 meses.

¿Por qué quieren revisarlo ahora? Pellerano insiste en que son “actitudes oportunistas en contextos eleccionarios” que les podrían salir caras. “Escoger el tema de la contaminación para hacer de Barrick Pueblo Viejo un objetivo político tuvo, momentáneamente, aceptación, pero ha quedado demostrado ampliamente que ellos no son los causantes de esa contaminación histórica, y ha resurgido en la gente, especialmente en la juventud, un sentimiento de repudio al sentirse engañados y manipulados” dijo.

Si se detiene el proyecto de Barrick Pueblo Viejo en este momento para revisar el contrato, perderán el empleo más de 4,000 trabajadores y eso afectará negativamente a las comunidades de la provincia Sánchez Ramírez, de donde provienen la mayoría de los empleados. ¿Es eso lo que queremos los dominicanos?